Vuelvo con otro hotel diseñado habitación por habitación por distintos artistas. El Daddy Longlegs está situado en Sudáfrica y sus treinta habitaciones están concebidas no sólo para el sueño sino también como una exposición del arte o metáfora del trabajo de sus creadores. Músicos, poetas, fotógrafos o diseñadores crean un espacio que simboliza su forma de vida.
Please do not disturb por Kim Stern, podríamos describirlo como un estudio de sonido con escenario y cama repleto de micrófonos.

Far from home por el fotógrafo Robin Sprong, el interés de captar el espíritu libre se palpa en esta habitación, nunca cuatro paredes encerraron tan poco.

The emergency room por el arquitecto Bert Pepler, la unión de una sala X y una sala de emergencia.

The Fleshroom por Karl Straub, inspiradas en los caramelos Mentos

The photo booth por Antony Smyth, la pared que sirve de cabecero es un rostro hecho por multitud de pequeñas fotos.

You are here por Andre Vorster, la habitación está plagada de mapas a diferentes escalas que te indicas con un punto rojo dónde estás exactamente.

También ofrecen apartamentos pero no son tan creativos como las habitaciones.

Como siempre os pregunto en qué habitación pasaríais una noche, o todas las que haga falta; para mí es difícil pero creo que de las que aquí he puesto me quedo con “The photo booth” pero que conste que he dudado y que no me importaría en absoluto quedarme en uno de los apartamentos.