
Christine y Justin son dos artista que han reinventado el trueque. Ambos crean ilustraciones de aquello que quieren y lo venden por el precio exacto que tienen en el mercado. Comida, música o un pase para el gimnasio son unos de sus múltiples y larga lista de deseos. Sus cuadros se van renovando según obtienen aquello que necesitan. También hay algunos que no poseen precio de salida, son aquellos que corresponde a razones más abstractas como escuchar un buen chiste o dormir plácidamente.


Que cosas mas curiosas e interesantes nos ofreces siempre....es increible lo que puedes llegar a encontrar.
Besos.
Vaya vaya... no quiero ni imaginarme el precio del cuadro de un diamante... jaja
Saludos Natalia :)
Sí, sí. De hecho tienen uno que son un montoncito de billete que lo vende por un millón de dólares. Como te imaginas lleva tiempo a la venta ¡pero por intentarlo que no quede!