Christine y Justin son dos artista que han reinventado el trueque. Ambos crean ilustraciones de aquello que quieren y lo venden por el precio exacto que tienen en el mercado. Comida, música o un pase para el gimnasio son unos de sus múltiples y larga lista de deseos. Sus cuadros se van renovando según obtienen aquello que necesitan. También hay algunos que no poseen precio de salida, son aquellos que corresponde a razones más abstractas como escuchar un buen chiste o dormir plácidamente.